7 nov. 2007
20 DE ABRIL

Me siento incapaz de empezar otra vida. A veces debería ser más fácil abandonar una existencia cómoda y aburrida, por otra más dolida pero llena de emociones nuevas. Esta mañana frente al espejo no me he reconocido. ¿Qué haré con esa pequeña arruga que me ha salido al lado de la comisura de la boca? parece persistir y hacerse cada día más visible. Sé que no hay remedio, con el transcurrir del tiempo se quedará incrustada en la piel como un rayón en el mapa. Tengo miedo a lo que crece dentro de mí, y es las ganas de sentir la pasión. Hace mucho que esto se ha ido, ¿tengo derecho a ello? Hoy recibí un email de alguien que nunca he visto y en una oportunidad le escribí para pedirle una información…Eso fue hace casi dos años atrás. En su mensaje me decía que deseaba tomar un café conmigo. Extraño, pero rechacé la invitación. Quizás por miedo a su mirada reprobadora. De joven esto no me importaba, cuando iba a una fiesta o a reuniones sociales, siempre terminaba con el chico más guapo. Estaba tan segura de mi misma que el pensamiento de los otros me daba exactamente igual. Ahora, al caminar por las calles, al pasar por los escaparates de las tiendas, al verme, veo a alguien que no soy yo. Alguien que con el transcurrir de los años ha ido cambiando y me es ajena, odiosa. Escribo estas líneas, sabiendo que es inútil toda queja.

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posted by Patricia Venti at 10:19 |


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