26 ene. 2014
RESET



Supongo que todavía juega con muñecas. No tiene motivos para sufrir pero cada día necesita inventarse nuevas frustraciones, infiernos, desamores, insomnios. Cada tanto se abre la herida y hurga en ella. Miente, llora, y desciende a los recuerdos dolorosos. Su vida es una montaña rusa de emociones encontradas. El daño a los otros solo puede hacerlo a través de las palabras; Nuria en esto es una experta, sabe donde duele y su dardo siempre da en la diana, nunca falla. Pobre enferma de sí misma, pero sabe que no hay vuelta de hoja. A las cinco de la mañana su vida reglada y perfecta juega con los "te quiero", busca los adioses y los "nunca más". Esta madrugada mientras oye la misma canción una y otra vez, llora sin que nadie la vea. No, no hay salida, o tal vez si.
 
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