26 sept. 2013
EN ESTA NOCHE



Apreciado señor, pienso en algunas palabras, en algunas frases mal dichas, mal interpretadas. Hay cierta crueldad más allá del reproche. Lo cierto es que a veces las palabras hieren, y hieren porque no se esperan. No, no soy una enferma, no estoy loca, ni soy bipolar. Soy una mujer, una persona que ha cultivado el intelecto hasta la saciedad y solo me debo a quienes me aprecian y quieren. No hemos coincidido en el camino, y lo único cierto, es que cada vez la distancia entre nosotros se hace más y más grande. La pasión se ha convertido en una trapo viejo y sucio, que me produce rechazo, no lo quiero, quiero alejarme, tanto que deseo olvidar su nombre, olvidar sus besos y la esperanza en hallar un amor más grande que el AMOR. El miedo se apoderó del deseo y lo arruinó todo. Aquí no soy culpable, solo soy una víctima. Me enfureció tantos mensajes de cancelación, de imposibilidad del encuentro. Sabemos que siempre buscó excusas para no vernos, porque siempre hubo razones para postergar, lo impostergable. Sabíamos que podíamos haber construido un proyecto juntos pero esta vida es solo de los valientes...esta carta es solo una despedida, sin resentimientos. En el fondo de la copa solo queda una profunda tristeza. Amen
 
posted by Patricia Venti at 22:42 |


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